REVIEW MASTODON – MARROW DEEP –

Entre la herida y el rugido

Hay una ausencia que resulta imposible no escuchar en Marrow Deep.

Siempre echaremos de menos el carisma de Brent Hinds, aquella voz rasgada y reconocible al instante, y esa guitarra afilada, imprevisible y profundamente personal que tantas veces llevó a Mastodon hacia lugares que parecían no existir. Su ausencia cambia inevitablemente el paisaje.

Pero Mastodon sigue siendo Mastodon.

Y quizá lo más interesante de Marrow Deep sea precisamente descubrir hacia dónde se mueve ahora la banda. Hay algo más psicodélico, más progresivo, más abierto. Las teclas y sintetizadores adquieren un protagonismo especial y aparecen nuevos espacios entre la contundencia y la melodía. La producción, como casi siempre en Mastodon, vuelve a ser una aliada fundamental: todo suena enorme y orgánico a la vez.

Snakes for Dinner, Your Ghost Again, In the Ruins, Golden Spires y The Three Fates dejan algunos de los momentos más poderosos del álbum. Las guitarras siguen teniendo la contundencia necesaria, mientras Troy Sanders, desde el bajo y la voz, aporta ese rugido feroz que continúa siendo una de las señas de identidad de Mastodon. Y, al mismo tiempo, aparecen pasajes que se abren hacia terrenos más suaves, espirituales e incluso casi esotéricos.

Y está Brann Dailor.

Su voz lleva tiempo creciendo, pero aquí parece ocupar un espacio diferente. Más personal, más presente, más segura. Sus melodías flotan sobre unas composiciones que cada vez parecen necesitar menos etiquetas para explicarse.

También hay espacio para otras voces. Y aquí las colaboraciones tienen algo especialmente interesante: aparecen, aportan carácter y desaparecen sin intentar quedarse con el protagonismo.

Josh Homme, Randy Blythe, Nate Newton, Joe Duplantier, Neil Fallon o el propio Geezer Butler entran en distintos momentos del álbum, sumando matices que amplían todavía más el universo de Marrow Deep. No son cameos colocados para llamar la atención sobre el nombre invitado, sino pequeñas grietas por las que entran otros timbres y otras texturas.

The Vanishing es quizá uno de los ejemplos más especiales, con el bajo de Geezer Butler y la voz de Joe Duplantier. Dos presencias reconocibles que dejan su huella, pero que no hacen que la canción deje de sentirse completamente como Mastodon.

Porque ahí está una de las grandes virtudes de Mastodon: nunca han sonado completamente cómodos dentro de ninguna etiqueta.

¿Dónde empieza una cosa y termina la otra? En Mastodon, muchas veces, resulta imposible saberlo.

Quizá nunca vuelva a sonar exactamente como aquel Mastodon en el que Brent Hinds era una de sus fuerzas más imprevisibles. Y no tiene por qué hacerlo.

Marrow Deep no intenta ocupar ese vacío, lo atraviesa.

  • JUANPA AMENEIROS

Volver arriba