A golpe de jueves se iniciaba en la Mardi el recorrido por la península de los alemanes Coltaine, que con su Forgotten Days de 2024 están llamando la atención en el panorama internacional con su vuelta de tuerca al doom, incorporando en su sonido toques atmosféricos en una experiencia sonora de gran resultado.
Antes de ellos, los madrileños Murmur, banda madrileña de post Black Metal, eran los elegidos para comenzar la noche; quizás una sorpresa la elección de estos acompañantes, ya que su propuesta es bastante más extrema, pero a través de su gran intensidad y su gran puesta en escena, a través de diversos rituales, todo regado de una guitarras afiladas y una gran contundencia rítmica, supusieron un gran primer plato que el público presente, no muy numeroso, pero sí bastante entregado, supo agradecer

Sumergidos ya en la atmósfera de Coltaine, pudimos rápidamente comprobar que las expectativas se verían satisfechas, su música tiene algo especial, te permite sumergirte rápidamente en un viaje sonoro de gran intensidad por momentos, de gran melodía en otros instantes.

Toda la banda suena compacta en este viaje, desde Forgotten Ways hasta Reflection, destacando el gran carisma de su cantante, que ofrece una serie de registros con gran poder hipnótico. Un gran show, en resumen, que deja la sensación de que darán mucho que hablar en los próximos años.
