• Mugardos
  • RAQUEL RÍOS
  • 22,23/8/2025
  • JUANPA AMENEIROS

La relación entre el mercado y el arte, siempre ha sido muy discutida, y , cuestionada su conveniencia. Pero ahora nos enfrentamos a un nuevo escenario, en el que el espectador se le considera consumidor, y consume a cualquier precio. ¿Y qué consumimos al asistir a un festival? El construir una manufacturada identidad, demostrando el “haber estado allí”.

Ante todo esto, sólo nos queda el underground, pero el de verdad. El que no pretende nada mas, que compartir su pasión por la música. En esta edición se ha mezclado un poquito de cada tipo de este amor; desde rock stoner, hasta doom, pasando por el heavy metal más clásico, y el grind más rabioso.

Viernes: Rock, viento y oscuridad

Empezamos con Sandford Music Factory, una banda muy conocida en toda Galicia, (y en el resto del país) y dando guerra desde principios de siglos (peinan canas y no tienen sensibilidad en los dedos). Su rock pesado, con toques stoner, se aleja de todo lo establecido, y se impuso al viento, que azotaba aquella tarde. La personalidad arrolladora de una de las mejores voces del panorama gallego, junto con una guitarra que huye del sonido fácil y esperado, y una base rítmica que te obliga a mover la cabeza adelante y atrás, crean un conjunto inmejorable, tanto en estudio como en directo.


El segundo grupo del viernes, fueron Lóstregos, otro grupo muy importante en el panorama gallego. Black metal, inspirado en nuestra historia, en nuestra cultura, en las historias que contaban nuestras abuelas mientras debullaban o millo. Riffs de corte melódico, se alternan con una atmósfera esotérica, con secciones disonantes, y momentos pausados, que evocan ancestrales ritos, y cierta épica que por momentos recuerdos al black clásico noruego, todo por debajo marcado con una velocidad atronadora, un tempo imposible de seguir con la cabeza sin romperte el cuello. Como siempre, un honor poder verlos.


En tercer lugar, Witchtower, grupo de Jaén, que conocíamos. Tocan un metal muy ochentero, sin ninguna pretensión, cuyos comienzos de canción recuerdan a otras del estilo, a Thin Lizzy, los Maiden, Pantera… Por momentos jugábamos a ver quién acertaba antes la canción del riff del principio de la siguiente canción. Esto no es una crítica, no creo que ellos tuviesen otra pretensión, que rendir honor a las canciones y los grupos que les entusiasmaban y que nos entusiasman. Por lo demás canciones coreables, emocionantes y que te dejaban cierta añoranza de aquella etapa analógica en la que buscar música era mucho mas complicado. Me dieron ganas de ponerme una cinta.


Desde Portugal, Sinistro. Doom metal, te puede entusiasmar, o te puede cansar, por supuesto. El doom no es un estilo para todo el mundo. Pero no se puede negar la tremenda calidad musical, de este grupo. La cantante, genera un atmósfera que casi recuerda a los fados, el bajo te hace retumbar las vísceras, mientras acompaña elegantemente la voz. Son un grupo de cierta envergadura, que ya han girado con grupos como Cult of Luna, Alcest o Mono.


Como cierre, Black Panda, los gamberros. Dos cantantes, dos guitarras, un batería y un bajo, que te crean un Mad Max, (pero la buena, la primera), en el escenario y entre el público. Saltos, risas, gritos… sillas… y punk. No se puede contar, ¡tenéis que vivirlo!

Sábado: Un día al margen de influencers

Y vamos por el sábado. Comenzamos con La Hija del Carroñero, grupo ourensano de death grind, cañeros a morir, y por supuesto como ellos dicen, no son influencers, ni falta que les hace. Grupo que me sorprendió muchísimo, suenan bien, tocan bien, y la pasión es desbordante y contagiosa. Para repetir.


Continuamos con Avulsed, grupo veterano del panorama nacional. Hubo algún problema de sonido, pero solventado todo sonó bastante bien. Tocaron un poco de todo, lo antiguo y lo nuevo, con la performance de la sangre, que siempre es “bonito de ver”. Tengo que reconocer que no es mi estilo, pero son unos de los que estuvieron en el comienzo del panorama musical aquí. Hacer algo diferente a lo que hace el resto, nunca es fácil. De todas maneras, me pareció muy interesante y recomiendo leer la entrevista que le hicieron a Dave Rotten, en la revista Jot Down: Y conocer como era la escena musical aquí en el 91, una democracia en pañales, y una población con el peso de la represión sobre sus hombros.


El tercer grupo fue Attic, banda alemana de heavy metal. Recuerdan mucho a Mercyful Fate. La temática lírica, la voz… Todo tiene un aire retro, pero utilizando los avances tecnológicos actuales, por lo que el resultado es interesante y de gran potencia.


Y cerrando el festival, Ruinas. Grupo de Ferrol, con su nuevo disco Resurrekzión que, por supuesto les compramos. El death/grind, a veces mas death, y a veces mas grind, no ha bajado la calidad del Ikonoklasta, añadiendo líneas atmosféricas y ambientales, además de canciones instrumentales. Ruinas va a jugar con tu mente, en el momento en que tu cabeza piensa, “…y detrás de este riff tiene venir un…”, te va a descolocar con todo lo contrario, o… con cualquier otra cosa. No me gusta decir este tipo de frases, pero en el diccionario, al lado de underground, tendrían que poner una foto de Ruínas.

Y no menos importante, la organización. Todo fácil, sencillo y sin colas. Destacar que se preparó un catering para los fotógrafos del festival, un detalle que… sólo lo tiene el Peirao. Autobuses desde Ferrol, zonas de aparcamiento, acampada, y una zona camper, con… tachán, tachán… ¡Baño! Cualquier persona que tenga camper, sabe lo importante que es esto, y lo que lo agradecemos. Un festival, bien organizado, y que te hace sentir como en casa. Obri.

  • RAQUEL RÍOS
  • JUANPA AMENEIROS
Volver arriba